Periodismo vivo, conversaciones vivas… ¿y los periódicos?

By Javier Velilla

El primer punto del manifiesto Cluetrain Manifiesto afirma que “los mercados son conversaciones”. Con una postura coincidente, José Luis Orihuela recoge en su interesante eCuaderno, el reportaje de El País que publicó hace unos meses con el titular “Queremos ser parte de la conversación”.

La cita forma parte de una entrevista a Michael Zimbalist, vicepresidente de I+D de la compañía The New York Times Co.. El directivo del periódico se plateaba en El País que los tiempos han cambiado: “En el pasado los diferentes sectores del mundo de los medios funcionaban de forma aislada: las televisiones competían entre ellas, igual que los periódicos o las radios. Pero ahora incluso las compañías puramente tecnológicas están compitiendo con las de comunicación. Es muy curioso ver cómo Google se ha convertido en el mayor medio del mundo sin producir ningún contenido”.

¿QUÉ se premia actualmente en el mercado? Afirma Michael Zimbalist en esa misma entrevista que “la gente hace muchas remezclas con contenidos de los grandes medios, y hay que plantearse cómo puede participar la empresa de comunicación en ese proceso. Cuando un tema se convierte en asunto a debate en la red la compañía de medios debe plantearse cuál es su papel, no tenemos una respuesta para ello todavía, pero estamos interesados en investigarlo”. Un ejemplo clave son los contenidos sindicados.

Como retos, también El País planteaba algunas de las incertidumbres: “las compañías de los ferrocarriles se equivocaron cuando creyeron que estaban en el negocio de los trenes, cuando en realidad estaban en el negocio del transporte. Es el negocio de la información, no el negocio de los periódicos, recuerdan los expertos”.

De la crisis de los medios ya hemos hablado en alguna ocasión. Se abren, pues, tanto peligros como oportunidades. El activo Tom Rosenstiel, director del Proyecto para la Excelencia del Periodismo (PEJ) –asociado en su origen a la Universidad de Columbia y ahora integrado en el Centro de Investigación Pew de Washington – asegura que estamos ante una ‘tremenda transición’, pues “es como cuando se inventó el telégrafo: todo está cambiando“.

En todo este debate, es imprescindible el libro del propio Rosenstiel y Bill Kovach (Los elementos del periodismo. Ed. El País. Madrid, 2003), que se platea la cuestión de qué papel tiene ahora el periodismo cuando se registra una constante pérdida de confianza por parte de los ciudadanos hacia los medios de comunicación.

Una receta final: el libro se propone “ayudar a los periodistas a articular los valores mencionados y a los ciudadanos a exigir un periodismo vinculado a los principios que dieron lugar a la prensa libre”.

Más información en el blog de Juan Valera (Periodistas 21) y en el ITU Internet Reports 2006: digital.life.

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.